Palabra de cyborg: Antropología & tecnología ‘wearable’

Palabra de cyborg: Antropología & tecnología ‘wearable’

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Sergey Brin posa resignado sin cobertura móvil, ante el asalto de un friki tecnológico que le reconoció en el metro

La primera vez que vi a alguien portando unas Google Glass fue al propio Sergey Brin en una imagen tomada hace ahora casi dos años. En la imagen se veía al co-fundador de Google sentado por la noche en un vagón del metro de Nueva York, rodeado de gente corriente que viajaba aparentemente ajena al personaje que llevaban al lado. La foto la realizó un blogger llamado Noah Zerkin, que se define como apasionado de la realidad aumentada y la computación vestible[1] o wearable computing, que casualmente entró en ese vagón y quedó estupefacto al reconocer a Brin sentado enfrente .

Con independencia de si fue un posado, un robado o ambas cosas, Zerking afirma que tomó la foto con permiso del personaje y pudo charlar con él. En ella vemos a un Sergey Brin sereno y probablemente algo cansado. Con toda seguridad, el jefe estaba probando de primera mano el último juguete de su compañía, que en esas fechas estaba aún en fase de prototipo dentro del llamado Proyecto Glass. Comenta Zarking en su blog, que Sergey Brin iba algo frustrado ese día porque las gafitas no funcionaban, dada la escasa cobertura celular en el metro de Nueva York.

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Primeras versiones de Google, en 1999. Cuando algunos pensábamos que un buscador tan cutre y minimalista no tenía ningún futuro, frente a servicios más barrocos y sobrecargados de información como Yahoo! o Terra. Fuente: web.archive.org

La anécdota no tardó en saltar a diferentes medios estadounidenses y fue una de las primeras señales evidentes para el gran público de que algo se estaba moviendo en el sector tecnológico en lo relativo a la realidad aumentada y la computación vestible. Recuerdo mis pensamientos al leer la noticia por primera vez: “Lo que le faltaba a algunos frikis tecnológicos, Apple-fílicos y demás fauna… Ahora veremos las calles pobladas de individuos ausentes con estas gafitas y un gorro de lana, mirando a la nada y hablando solos en el ascensor, en el metro, en el WC,  por la calle…” -pensé-. Casi lo mismo que el primer día que utilicé el buscador de Google, hace ya unos cuantos años y cuando todos usábamos Yahoo! o Altavista o Terra -éste último para los más inexpertos y cañís del ciberespacio-. “Este Google no lo va a usar nadie, no tiene nada” -pensé entonces-, lo recuerdo perfectamente. Como gurú tecnológico no tengo precio, que visión… Afortunadamente, la experiencia me ha hecho más prudente con las cosas nuevas y estoy aprendiendo a no dejarme llevar siempre por la primera impresión de las cosas, algo importante en el mundo que se nos avecina, donde nada será lo que parece.

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FOTO: Flickr: Future street & Amber Case en TED Women 2010: We are all cyborgs now

Y si no que se lo pregunten a los teóricos de la Antropología cyborg como Amber Case, experta en el estudio de las relaciones entre los humanos y las computadoras . Amber dedica mucho tiempo a analizar cómo nuestra relación con la información está cambiando la forma en la cual las culturas piensan, actúan y comprenden su mundo . Los antropólogos cyborg como ella, consideran este ritmo de avance evolutivo de la humanidad en su relación con la información, como un agujero de gusano que desembocará en una nueva versión del Homo sapiens. Sin duda, una propuesta audaz y fascinante. Algo similar proponía Giovanni Sartori, pero en sentido contrario, con su Homo videns, donde criticaba el papel de la cultura audiovisual como factor de involución en la especie humana y en el crecimiento de una sociedad teledirigida .

 

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El planteamiento de Amber Case es más optimista que Sartori respecto al resultado de la relación  humano-máquina: el cyborg. El término cyborg viene de los años sesenta, en los comienzos de la carrera espacial, cuando Manfred E. Clynes y Nathan S. Kline   lo utilizaron para referirse a la alteración o extensión de las funciones corporales humanas con el objetivo de satisfacer los requisitos del ambiente extraterrestre. Fue una época de desafíos, donde las más elementales funciones biológicas del ser humano tuvieron que ser repensadas y satisfechas mediante la fusión con la tecnología. En palabras de Cynes y Kline: “Un cyborg es esencialmente un sistema hombre-máquina en el cual los mecanismos de control de la porción humana son modificados externamente por medicamentos o dispositivos de regulación para que el ser pueda vivir en un entorno diferente al normal”.

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Foto: National Geographic

El concepto se recuperó más adelante, en un sentido más metafísico, por la autora de cabecera del ciberfeminismo: Donna Haraway. Haraway escribió un ensayo a mediados de los ochenta; el Manifiesto Cyborg , jugando con las palabras del famoso Manifiesto comunista de Marx, que podría considerarse el documento fundacional de la llamada Antrolología cyborg . En mi opinión -y no soy feminista- lo sugerente de la aportación de Haraway al concepto, viene dado por el impacto de esa fusión (humano-máquina) en la cultura y las consecuencias evolutivas que podría tener en la especie.

Aunque se trate de una disciplina que se encuentra en su más tierna infancia, es probable que la Antropología cyborg gane peso e influencia en el futuro . El estudio en profundidad de las relaciones entre los humanos y las computadoras, vista desde la perspectiva del individuo, la tecnología que lleva encima -o formando parte de sí- y su conexión a las redes, tendrá que abordarse por la comunidad científica a medida que nuestra vida cotidiana se vaya transformando por el fenómeno. De igual modo, la sociología contemporánea lo hizo con el estudio de la Sociedad de la Información, alumbrando trabajos tan ilustres como la obra de Manuel Castells .

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Tecnología wearable del siglo XVII: Ábaco en forma de anillo de la Dinastía Qing. Foto: People Daily

Si hacemos un rápido recorrido por la historia de la computación vestible o wearable computing, encontramos los primeros vestigios en China. En los inicios del siglo XVII, durante la Dinastía Qinq, algunos miembros de la nobleza imperial manchú comenzaron a experimentar con un ábaco que iba integrado en un anillo . En Europa, el reloj de pulsera fue inventado en el siglo XIX y diseñado inicialmente para las mujeres. Los hombres lo consideraban poco masculino y utilizaron relojes de bolsillo hasta bien entrado el siglo XX, cuando la lógica demostró que los relojes de pulsera permitían realizar tareas simultáneas además de consultar la hora. Este cambio de actitud fue especialmente relevante en el campo militar y en actividades como pilotar aviones o manejar artillería .

Existen numerosos y pintorescos ejemplos en la prehistoria de los wearables, pero sin duda el paso más allá lo dió Steve Mann en la década de 1980, cuando puso la primera semilla del grupo Wearable computing del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts). Mann reúne todas las características del inventor chiflado, destacando especialmente en el campo de la imagen digital . Ha vivido como un cyborg más de 30 años, portando permanentemente unas gafas de realidad aumentada (EyeTap) diseñadas por él mismo y experimentando con su propia existencia, en la búsqueda de una ayuda cibernética para los invidentes y discapacitados visuales . No en vano, Mann es considerado en la actualidad el padre fundador de la realidad aumentada y la tecnología wearable.

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Evolución de la tecnología vestible en la vida cotidiana según Steve Mann
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Google Glasses, idóneas para cyborg-fashion victims. Foto: Google

En el momento actual, se puede encontrar un variado conjunto soluciones comerciales como las gafas tipo EyeTap o Google Glasses, que integran perfectamente lo que está viendo el usuario en su entorno físico con información virtual mostrada en una pequeña pantalla holográfica situada en la esquina superior derecha del campo visual. La experiencia es poco intrusiva y -tras un par de minutos iniciales de adaptación- permiten interactuar con el mundo de una nueva manera, más eficiente y desde luego más cómoda que con cualquier smartphone actual. Las gafas responden a nuestras instrucciones reconociendo la voz -en inglés durante mi prueba- y permiten realizar determinadas funciones como grabar vídeo, tomar fotos, interactuar en las redes sociales y por supuesto acceder a Google para consultar cualquier cosa. La sensación al llevarlas puestas -tras unos momentos iniciales de cazar moscas– es de naturalidad y ergonomía, la vista no se resiente y dan ganas de salir por la puerta con ellas puestas.

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SpaceGlasses

Otra gama de dispositivos son las gafas tipo SpaceGlasses, que recrean un ambiente de realidad aumentada en 3D donde la fusión del entorno físico con el entorno virtual generado para cada aplicación, dan lugar a multitud de posibilidades de interacción. Si además combinamos este tipo de gafas con otros dispositivos complementarios como brazaletes anillos inteligentes, pulseras o relojes, las posibilidades crecen exponencialmente en multitud de campos. Estas gafas son algo más pesadas y aparatosas, además de poco estéticas -algo que sin duda mejorará con el tiempo-. Uno tiene la sensación de llevar algo puesto, aunque se olvida rápidamente cuando llevas unos minutos con ellas y te sumerges en la tarea que tienes delante de tus ojos. Es asombrosa la capacidad de inmersión que producen, sin perder la noción de dónde te encuentras físicamente. Sus aplicaciones más interesantes están dando los primeros frutos en el campo de la telemedicina y la cirugía asistida.

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Pedro Diezma, CEO de Zerintia Technologies

Los dispositivos tuve ocasión de probarlos hace algo de más de un mes por cortesía de Pedro Diezma, CEO de Zerintia Technologies (zerintia.com), compañía ubicada en Madrid y pionera en España en el campo de la tecnología wearable. Tengo que decir que esto se parece a los inicios una religión. Como me comentaba Pedro el día que nos conocimos, con cierto sentido del humor: “Ahora estamos en una fase que nosotros llamamos de evangelización”. Es decir, están predicando que la tecnología wearable es algo más que artilugios tecnológicos llamativos -como las Google Glass o los Smart watch- y que la realidad aumentada y la tecnología vestible están más cerca de lo que pensamos. Después de la experiencia con este tipo de dispositivos, me atrevería a afirmar que -en no demasiado tiempo- llevar un iPhone 6 o cualquier otro smartphone en la mano o en el bolsillo, será un gesto extremadamente obsoleto.

Los desafíos que aparecen en el horizonte para tecnología vestible y la realidad aumentada son enormemente sugerentes. Cambiarán nuestra vida cotidiana y expandirán nuestras capacidad de aportar creatividad al mundo físico. Zerintia Technologies demuestra que ya hay personas en nuestro país con el talento, la iniciativa e el ingenio necesarios para llevar a cabo esa transformación, esperemos que pronto se les unan muchos más.

 

 

NOTAS:

[1] Lo siento, pero no encuentro un sinónimo más convincente en español para definir el concepto de computación o tecnología wearable, aunque debo advertir que vestible es una término que aún no está presente en el diccionario de la RAE.

 

REFERENCIAS:

Cyborg anthropology. (2011). [Recursos]. Retrieved from http://www.cyborganthropology.com/
Mann, S. (2013). Steve Mann’s Blog [Blog]. Retrieved from http://eyetap.blogspot.com.es/
Mann, S. (2001). Cyborg: Digital Destiny and Human Possibility in the Age of the Wearable Computer. Randomhouse Doubleday.
Friedberg, M. (2000). Early Wristwatches and Coming of an Age in World War I. Retrieved from http://people.timezone.com/mfriedberg/articles/Wristlets.html
Mann, S. (2013). Wearable computing. (M. Soegaard & R. F. Dam, Eds.) (2nd ed., Vol. The Encyclopedia of Human-Computer Interaction). Denmark: The Interaction Design Foundation: Aarhus. Retrieved from https://www.interaction-design.org/encyclopedia/wearable_computing.html
Castells, M. (1997). La era de la información: Economía, sociedad y cultura (Vols. 1–3). Alianza. Retrieved from http://www.manuelcastells.info/es/obra_index_3.htm
Case, A. (2012, Diciembre). We are all cyborgs now. Presented at the TED Women 2010. Retrieved from http://www.ted.com/talks/amber_case_we_are_all_cyborgs_now
Clynes, M. E., & Kline, N. S. (1960). Cyborgs and space. Astronautics, September 19960. Retrieved from http://web.mit.edu/digitalapollo/Documents/Chapter1/cyborgs.pdf
Sartori, G. (1998). Homo videns: La sociedad teledirigida. Santillana-Taurus.
Zerkin, N. (2013). Running into Sergey Brin on the Subway. Retrieved from http://blog.integratedrealities.com/?p=223
Haraway, D. (1984). Manifiesto Cyborg [PDF]. Retrieved from http://webs.uvigo.es/xenero/profesorado/beatriz_suarez/ciborg.pdf

 

 

One Reply to “Palabra de cyborg: Antropología & tecnología ‘wearable’”

  1. Realmente el futuro ya está aquí me siento como debía sentirse mi abuela a medidados-finales del Siglo XX cuando siendo niños nos decía. ..”lo que llegaréis a ver vosotros” y entonces no entendia de que te estaban hablando…. cada vez estoy más segura de que si se es capaz de imaginarlo se es capaz de crearlo es solo cuestión de tiempo….
    Gran post. Felicidades! !!

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