Piercings vs. Pana

Piercings vs. Pana

Entrevista de Jordi Évole a Pablo Iglesias

¿En qué momento de los 80 se despojó Felipe González de su chaqueta de pana? Ignoro si tardó algo más que Pablo Iglesias (el de ahora, no el que tomaba vinos en ‘Casa Labra’) en desprenderse de su piercing en la ceja. Lo cierto es que el no-líder de la revolución posible de Podemos parece haber caído pronto en las servidumbres de la comunicación política, al igual que ya lo hiciera el insigne ex-presidente González con su gastada chaqueta de pana.

Casa Labra (Madrid)
Casa Labra (Madrid) donde Pablo Iglesias (el otro) fundó el PSOE en 1879

Ayer en la televisión, Pablo confesaba ante Jordi Évole -en la entrevista que nos anunciaron como el fenómeno televisivo de la semana- que había tenido que sacrificar el piercing de su ceja por imperativo de su jefe de campaña. Y yo me pregunto ¿qué campaña? ¿eso no era cosa de la casta?

Pablo tiene muchos reflejos y rápidamente lo justifica todo como una estrategia para llegar a un fin: “quieren llegar al poder para ayudar a la gente que lo necesita”. No se puede negar que el fín mola. Tal vez por eso a Pablo le va tan bien en las encuestas, suele ocurrir cuando le dices a la gente cosas que molan y tienes carisma. Pablo reúne ambas cualidades. Decirle al personal que España no ha conseguido todavía el objetivo de déficit, no es lo mismo, menos aún si el que lo dice es Montoro detrás de la hoja excel reflejada en sus gafitas. A mí por lo menos, me gusta más escuchar a alguien que quiere subir el salario mínimo, que a un político que pretende recortar las prestaciones por desempleo.

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poder para ayudar a la gente que lo necesitacomillas_close

 

Pablo Iglesias
En la época de Pablo Iglesias la mercadotecnia no era tan importante, la injusticia social con la clase obrera era tal que no había tiempo para tonterías.

Después del escándalo de las tarjetitas, uno incluso siente tentaciones de olvidar el déficit por un momento y liarse a repartir “hostias como panes” entre la clase política. Y es ahí precisamente donde Pablo ha encontrado su nicho de mercado, en esa frustración. Y digo nicho de mercado porque el terreno donde se mueve el líder de Podemos es la mercadotecnia. Eso quedó demostrado en la entrevista de ayer. Pero mal vamos si empiezan a adivinarse ciertos signos de mimetismo o “capacidad para asemejarse al entorno para obtener alguna ventaja funcional” La entrevista me decepcionó en cierto modo. Esperaba algo menos convencional, con algún mensaje realmente sólido y rompedor al estilo de Mújica –Pepe para los amigos-. Tan sólo ví a un político jóven con un lenguaje corporal de “macho alfa” -diga él lo que diga- y un discurso tan frágil como ingenuo, desmontado a veces por un periodista cabrón como Évole. Como bien afirma Pablo “los aspectos formales son importantes en política” y eso es muy cierto. Quitándose el piercing por imperativo de imagen política, ha comunicado mucho más de lo que él cree. Desearía equivocarme, pero atisbo ciertas lagunas en la vasta formación en comunicación política de lider de Podemos.

¿Estamos ante un nuevo estratega del siglo XXI como lo fue Felipe en los ochenta o se trata de un simple aprendiz? De verdad que me resisto a dejarme llevar por la corriente de opinión que detesta al lider de Podemos: “El coleta” como muchos le llaman despectivamente. Siento respeto por la gente que cree en él, pero algo apesta en todo esto, tal vez sea la maldad que nos van dando los años.

comillas_openDe verdad que me resisto a dejarme llevar por la corriente de opinión que detesta al lider de Podemos: “El coleta” como muchos le llaman despectivamentecomillas_close

 

Felipe y Guerra
Felipe Gonzalez y Alfonso Guerra dándole al ante y el cuero en un mítin

En los 80, entre los socialistas, la pana dió paso a las cazadoras de ante o cuero compradas en El Corte Inglés. Era la indumentaria habitual en los mitines y reuniones casual donde se quería dar una imagen de proximidad con el electorado original y cierto regusto nostálgico de los ideales imperturbables. En el caso de Pablo, muerto el piercing quedará la coleta, aunque con el tiempo probablemente tendrá canas y será peinada por estilistas de renombre. Ojalá me equivoque.

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