Federico vuelve por primavera

Federico vuelve por primavera

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Federico García Lorca – Fotografía de Marcelle Auclair en Toledo, 1933

La semana pasada vió la luz un informe policial datado en 1965 acerca de la muerte de Federico García Lorca, anunciado a bombo y platillo por la Cadena Ser como exclusiva informativa. Con independencia del valor historiográfico del documento, el cual hay que colocar en su justo lugar y sobre ello me detendré más adelante, la nota informativa de un anónimo policía granadino apunta a que el asesinato del poeta y dramaturgo fue una acción ejecutada por las autoridades y no un crimen a cargo de descontrolados, como siempre intentó presentarse en la versión oficial del franquismo.

Marcelle Auclair, escritora francesa y amiga de Lorca en su juventud, pidió formalmente información al gobierno español hacia 1965 sobre las circunstancias que rodearon su muerte a través de la embajada en París. La escritora empezaba a ser conocida en su país y se encontraba ultimando los detalles de su biografía sobre el poeta granadino, que en esa época ya se había convertido en un autor universal, símbolo de la cultura española y mártir de la Guerra Civil. Auclair había conocido a Lorca antes de estallar la guerra y había quedado fuertemente impactada por la personalidad encantadora del poeta y su carácter enormemente divertido “a pesar de dedicarse a escribir tragedias”.

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Nota informativa acerca del caso Lorca elaborada por la policía en 1965 – Fuente: Cadena SER

Este informe policial realizado por la Jefatura Superior de Granada parece ser el fruto de las pesquisas iniciadas entonces por el Ministerio de Asuntos Exteriores, al frente del cual estaba Fernando María Castiella. El asunto fue discutido por Castiella con Manuel Fraga (Ministro de Información y Turismo) y Camilo Alonso Vega (Ministro de Gobernación). De tales deliberaciones ha trascendido correspondencia oficial entre los miembros del gobierno, donde puede deducirse lo delicado e incómodo que resultaba el asunto a mediados de los años 60, en una España que apenas se había iniciado en el desarrollismo y tímidamente se abría al mundo. En 1965 la cuestión de Lorca era una patata caliente que finalmente se fué al suelo, ya que la petición de la escritora francesa fue desoída a pesar de haber sido elevada al Embajador de España en París. Con todo, se encargó a la policía el citado informe acerca de los acontecimientos que rodearon la muerte de Federico García Lorca y el material elaborado quedó enterrado en el archivo provincial de Granada.
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En 1965 la cuestión de Lorca era una patata caliente que finalmente se fué al suelocomillas_close

 

El informe policial parece apoyarse en el relato oral de lo sucedido a partir de fuentes de primer nivel y refleja que los hechos que desencadenaron la muerte de Federico García Lorca fueron promovidos a instancias del Gobierno Civil de Granada. El lenguaje policial de su redacción denota cierta distancia con lo ocurrido y algo de proximidad con el personaje, aunque los cargos que se le imputaron como “socialista, masón y homosexual” aparecen descritos sin paliativos como argumentos para justificar su ejecución.

Se trata de un documento anónimo, resultado de pesquisas aparentemente superficiales y redactado en nombre de la Jefatura Superior de Policia, que contiene algunos errores -como el nombre del propio Gobernador Civíl de Granada- y ya ha levantado cierta polémica entre los historiadores. El propio Ian Gibson, una autoridad en el tema y uno de los principales biógrafos de Lorca, relativiza el valor del documento aunque no niega su aportación en la tesis de que la ejecución de Lorca fue una operación política dirigida por el régimen. En el escrito se alude directamente a José Valdés Guzmán (“Miguel” en el documento), Gobernador Civil de Granada y Comandante de Intervenciones Militares, como principal autoridad a la cual se dirigieron los líderes locales de Falange que se interesaron por el poeta en un intento por salvar su vida. Entre dichos líderes se encontraban José Díaz Pla y Miguel Rosales Camacho (hermano del poeta Luis Rosales), en cuyo domicilio estaba cobijado Federico García Lorca en el momento de la detención. Esta se produjo en presencia de Miguel Rosales, quien advirtió que su domicilio “había sido rodeado con gran aparato por Milicias y Guardias de Asalto que tomaron todas las bocacalles y tejados próximos”. El resto del relato sobre las horas que siguieron a la detención y posterior ejecución del poeta, resulta confuso a ojos del propio responsable del informe.

El régimen de Franco, ante la dimensión universal adquirida por el autor de Bodas de Sangre, siempre intentó enmarcar la ejecución de Lorca en el contexto de una acción aislada protagonizada por elementos descontrolados. Este informe, fechado treinta años después de su muerte, viene a ser la versión oficial de los acontecimientos por parte del propio régimen y ahí radica su importancia. No obstante, su valor como fuente está contaminado por lo superficial de sus conclusiones y el anonimato de su autoría.

Gibson ha confesado recientemente que no había visto el documento original, aunque tenía referencia de él a través de la obra de un ex-falangista, Eduardo Molina Fajardo, autor de Los Últimos Días de Federico García Lorca, un denso relato de los acontecimientos que rodearon la muerte del poeta con ánimo exculpatorio hacia los líderes falangistas que intentaron salvarle.

Sea como fuere, la aparición de este documento deja algunas incógnitas en relación a su origen que deberán despejarse en beneficio de la verdad y el conocimiento honesto de nuestra historia reciente. Empezando por la razón de su publicación en éste momento y cual ha sido su camino hasta ahora. La historia de este documento parece fascinante. Molina Fajardo publicó su libro en 1983, reproduciendo fragmentos completos del mismo. Ian Gibson recuperó una copia de la carpeta completa hace un año, pero afirma que nunca ha visto el original. Tal vez siempre estuvo ahí y a nadie se le ocurrió buscarlo, hasta que alguien se lo encontró. En cualquier caso, sea bienvenido si ayuda a comprender mejor lo ocurrido con uno de los referentes culturales de la España contemporánea.

Entrevista completa a Ian Gibson en la Cadena SER 23/04/2015

 

 

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