Ideas y evidencias de un mundo que cambia

Ideas y evidencias de un mundo que cambia

IMAGE: Craftivist Collective (CC BY)

Dos artículos accesibles, fáciles de leer, recientes e indispensables del premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz ayudan a visualizar el absolutamente necesario cambio que tiene que experimentar el mundo que conocemos.

El primero, «After neoliberalism«, postula la urgente redefinición del fracasado modelo capitalista neoliberal, un fundamentalismo del libre mercado que se ha convertido en el principal culpable de los problemas actuales por su propuesta de un crecimiento ilimitado a toda costa, y proporciona al hacerlo muchas pistas acerca de la futura regulación de las grandes corporaciones que ejercen un poder omnímodo sobre los mercados en los que participan. Las tareas indispensables para evolucionar hacia un nuevo modelo económico tras el fallo del capitalismo neoliberal son restaurar el equilibrio entre los mercados, los gobiernos y la sociedad civil con el fin de solucionar los problemas que el libre mercado no ha sido capaz de resolver por sí mismo; redefinir la creación de riqueza para hacerla más dependiente de la investigación científica y menos de modelos basados en la explotación; y solucionar el problema de la concentración del poder de mercado, con la ruptura del vínculo entre el poder económico y la influencia política.

El segundo artículo, «The climate crisis is our third world war. It needs a bold response«, publicado el pasado martes en The Guardian, es una defensa cerrada del Green New Deal norteamericano del que hablamos no hace mucho, planteando la lucha contra la emergencia climática como una posible fuente de riqueza y de creación de empleo, y sobre todo, como algo de fuerza mayor, que no podemos plantearnos si podemos permitirnos, sino que hay que hacer a toda costa. Una transición a una economía verde que homologa con lo que representó, tras la segunda guerra mundial, la transición desde las economías agrarias hacia las industriales: no existe ninguna razón lógica por la que la economía del siglo XXI tenga necesariamente que basarse en los combustibles fósiles producidos y comercializados por las cien compañías responsables del 71% de las emisiones mundiales. El reciclaje, el consumo sostenible y todo lo que podamos hacer individualmente está muy bien para mantener el nivel de concienciación, pero no va a salvarnos: lo que puede hacerlo es acabar con esas compañías con nuestro activismo, con nuestros votos, con nuestra insistencia.

Que cada vez más jóvenes salgan a la calle a protestar contra gobiernos que no hacen absolutamente nada es lógico: saben que son la última generación que puede hacer algo para evitar el desastre. La clave está en dejar de mirarlos como si fueran una anécdota, unirnos a ellos y darles todo nuestro apoyo. En evitar todo paso atrás, sea al nivel que sea. Es cada vez más urgente que la concienciación sobre la importancia de la emergencia medioambiental llegue a toda la población. Evitar el catastrofismo y el «no se puede hacer nada» es fundamental. Se puede hacer algo, aunque eso suponga cambiar todo nuestro sistema económico.

No me leas solo a mí, lee los enlaces. Estamos ante un cambio de modelo. Y en entenderlo, defenderlo y apoyar el cambio está la posibilidad de supervivencia de la especie humana. De todos nosotros.


This post is also available in English on my Medium page, «If we want to prevent further environmental catastrophe, we need to change our economic model«


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