El largo camino al consenso

El Valle de los Caídos (Tienda de souvenirs) - Foto: El inquilino digital

El Valle de los Caídos (Tienda de souvenirs) – Foto: El inquilino digital

El Congreso de los Diputados ha aprobado hoy por 198 votos a favor, 1 en contra y 140 abstenciones una proposición no de ley del PSOE para reclamar la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos y la reubicación de los restos de Jose Antonio Primo de Rivera a un lugar “no preeminente” del complejo.

Dicha proposición se ajusta a lo establecido por el Informe de la Comisión de Expertos para el Futuro del Valle de los Caídos elaborado en 2011, sobre el cual ya tuve ocasión de profundizar hace algo más de un año en mi serie de posts sobre El Valle del Olvido (I) con el detalle de su contenido y mi valoración al respecto.

El día de hoy podría considerarse una jornada histórica en España si no fuese porque, lamentablemente, todavía no existe el suficiente consenso, ni la madurez política para afrontar el futuro de un espacio simbólico tan relevante para la historia de nuestro país. Estos días estoy leyendo diferentes artículos y noticias de opinión donde abundan las soflamas enconadas y escasean los argumentos razonados, como los incluidos en las conclusiones del referido informe, al cual dedicaron tiempo y reflexión un buen número de expertos de diferente signo político y trayectoria profesional.

El gobierno no está obligado a nada por la votación de hoy, pero su abstención es al menos un tímido paso en la dirección correcta: el debate. El cementerio del barrio militar de Mingorrubio (El Pardo) podría ser el destino final de los restos del dictador, en el panteón familiar donde se encuentra su esposa.

 

 

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Hablar es barato

The Toasters, gira Europa 2017

Ahora que tenemos tan sobado el concepto de emprendedor y prácticamente no has vivido nada si no has intentado montar un par de empresas antes de tener 25 años, viene Rob Hingley y nos recuerda cómo es eso de levantarse de la lona varias veces y no olvidar que lo que vale es llegar hasta el último asalto (o la penúltima cerveza)

Ayer disfrutamos de la enésima reinvención del que fue líder del sonido ska norteamericano durante casi dos décadas Rob “Bucket” Hingley con The Toasters y su mítico sello discográfico Moon Ska Records, del cual fue fundador, emprendedor y sufridor, hasta certificar su desaparición allá por el año 2000. Como nos dijo literalmente entonces, era momento “to stay a la casa” con sus hijas pequeñas y alejarse de furgonetas, pruebas de sonido y facturas que pagar. La huerta valenciana le enganchó para quedarse y dicen que la paella le sale de muerte. También dicen que, en cuanto te descuidas, Bucket te regala algunas naranjas de su huerto que lleva guardadas entre camisetas, chapas y discos del legendario grupo norteamericano.

The Toasters ayer en Gruta 77 – Foto: el inquilino digital

El concierto de ayer fue de menos a más, tomando temperatura casi al final con los acordes de Two Tone Army y recordándonos a todos otros tiempos, aunque sus canciones siguen plenamente vigentes en el momento actual. La banda que acompaña a Bucket en esta gira estuvo a la altura, aunque presentarla como The Toasters tal vez sea ir un poco lejos para los que hemos visto al grupo desde que teníamos espinillas -para gustos están los colores, claro-  Mucho éxito en esta gira jefe y gracias por recordarnos lo barato que es hablar: Talk is Cheap !

The Toasters actuaron ayer en Gruta 77.

 

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Se buscan Ingenieros de Letras

La que habría liado Leonardo Da Vinci en nuestra sociedad digital – Foto: Martin Missfeldt tagSeoBlog.com

Llevo tantos años acostumbrado a esa expresión de extrañeza en el rostro de los reclutadores de RR.HH. y otros habitantes de ese planeta que llamamos mercado laboral que -aún hoy- cuando en una entrevista de trabajo sale el tema de mi formación académica y mi experiencia profesional, me tomo con humor la respuesta y suelo ganarme a mi entrevistador a partir de ese momento. 

“Sí, soy ‘de letras’ y he desarrollado mi carrera profesional en el mundo de la tecnología ¿Donde está lo extraño?” Si tuviese tiempo -cosa que no suele ocurrir en las entrevistas de trabajo- les explicaría que ambas cosas; las Ciencias Sociales y la Tecnología no son algo tan antagónico en realidad. De hecho, una disciplina necesita de la otra para dar sentido a su existencia y viceversa. A mi me apasionan ambas por igual, siempre fue así y nunca me ha supuesto un problema más allá de los prejuicios iniciales de algún entrevistador inexperto.

La guerra entre letras y ciencias que se ha fabricado durante décadas ya está algo trasnochada. La avivaron aquellos que consideraban la universidad como un lugar donde decidir el futuro profesional en el sentido más pragmático y limitado: blanco o negro, letras o ciencias, futuro o sin futuro. Sin embargo, si buscamos el origen latino del concepto universitas como agrupación del saber universaldeberíamos liberarnos de ese tipo de ataduras, pues todas las ramas del conocimiento son importantes para entender nuestro mundo. Pese a lo que digan algunos, la principal misión de la universidad no es buscarnos trabajo sino convertirnos en personas bien informadas y sobre todo, con criterio y capacidad para informarse durante el resto de sus vidas.

Es paradójico, ahora que los presupuestos generales ya casi las han exterminado del mundo académico, que nos encaminemos hacia un nuevo resurgir de las llamadas Humanidades. Aunque este término nunca fue demasiado afortunado, nos servirá para entendernos. La Sociedad de la Información empieza a demandar un poco de sentido común para entenderse a sí misma. El problema es que el futuro ya está aquí y ahora no sabemos qué hacer con él: Robótica, Inteligencia Artificial, Big-Data,…son algunos de los desafíos para cuales la sociedad todavía no tiene respuestas.

Existe una demanda creciente de dotar de algún sentido a todos los cambios que está acarreando la revolución tecnológica y se hace necesario recurrir a una habilidad tan antigua como humana: la interpretación de la realidad. ¿Tendrán que acudir la Ética, la Sociología, la Historia, la Filosofía, la Psicología, la Pedagogía y otras ramas del saber al rescate de un mundo digital que se nos va de las manos? Es bonito pensarlo.

Referencias:

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